El detector se activa cuando percibe las partículas que genera todo inicio de combustión,
a veces antes de que llegue a producirse humo visible. En este momento, se
enciende de forma intermitente el led rojo, suena el indicador acústico y bascula el relé doble inversor para que ejecute las órdenes que le hayan sido encomendadas.
Cuando las partículas que ha activado el detector desaparecen, vuelve automáticamente
al estado de reposo.
Teniendo en cuenta la diferencia de densidad de los distintos gases comercializados,
el detector de gas se instalará como máximo a 30 cm del suelo cuando el riesgo a proteger
sea de gas butano o propano, y a 30 cm del techo cuando se trate de gas ciudad
o natural.
Sensible a todo tipo de fuegos, especialmente aquellos que se encuentran en su
estado más incipiente, el detector de humo se coloca en el techo dando, prioridad
a las zonas donde la probabilidad de incendio es mayor. Es recomendable situarlo
en los pasillos entre las zonas de más alto riesgo, como la cocina o el salón y los
dormitorios.| Referencia artículo | 81862-39 |
| Alimentación de funcionamiento | 230 V ~50/60 Hz |
| Consumo | 5 W |
| Salida de alarma | Relé NA libre de tensión |
| Temperatura de funcionamiento | 4ºC a 45ºC |
| Humedad relativa | 10 a 85 %, sin condensación |
| Sensibilidad al humo | 1,1 dB/m |
| Led rojo | Reposo: destello cada 47 segundos Alarma: destellos intermintentes (una vez cada 0,67 segundos) |
| Intensidad sonora | 85 dB/3m |
| Marcado | CE |